Se conmemoran los 150 años del ferrocarril en Córdoba  

Informe Especial 18 de mayo de 2020 Por Miguel Angel Perin
El 18 de mayo de 1870 se inauguró el ferrocarril en la ciudad de Córdoba. La línea del Central Argentino unía la capital cordobesa con la ciudad de Rosario, o sea, la capital del interior argentino con el puerto vital para el desarrollo.
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1 / 4 - Se cumplen los 150 años del tren en Córdoba. Foto: gentileza Mesa de Enlace Ferroviario

Se cumplen 150 años de una acción de gobierno que marcó la impronta de la provincia de Córdoba, abriendo paso al progreso y al desarrollo. Hoy solo queda como testimonio de aquel tiempo un galpón al costado del edificio principal de la Estación Mitre. El tren en Córdoba cumple 150 años y lucha por subsistir y ganarse un lugar en el futuro de la provincia y el país.

En tiempo de pandemia los planes de conmemoración de este hecho fundacional debieron revisarse e implementar acciones acordes al momento.

La Mesa de Enlace Ferroviario diagramó la publicación de una serie de viñetas alusivas al aniversario, en las que se exponen datos relacionados con el contexto histórico y el desarrollo de las obras. Este material se hace circular en la red de entidades dedicadas al tema ferroviario.

Para este lunes se preparó una publicación sobre la importancia del telégrafo ampliando las posibilidades de comunicación de la ciudad de Córdoba con el núcleo central del país.

El principio de la historia

“El ferrocarril nace en Rosario, no en Buenos Aires. Años después se amplía hasta la ciudad de Buenos Aires”, señala Patricio Durst, presidente de la Mesa de Enlace Ferroviario de Córdoba.

Durst explica que las especiales circunstancias del momento hicieron reformular los planes para celebrar este aniversario tan significativo. Para la recopilación del material se recurrió a fuentes bibliográficas y el propio Durst recorrió la provincia de Córdoba registrando imágenes de lugares significativos en el proceso de construcción del ferrocarril, cubriendo más de 100 puntos de interés en los distintos ramales que atravesaban al territorio cordobés.

“Todo eso impulsó casi naturalmente el interés sobre cómo se desarrollaron estas construcciones ferroviarias. Por ejemplo, si uno llega a Bell Ville, vemos en la bibliografía que cuando se establece el ferrocarril, termina teniendo tres nombres. El nombre original de Bell Ville es Fraile Muerto, pero a las autoridades nacionales no les gustó el nombre, entonces preguntaron cuál era el patrono de esa localidad, entonces le imponen San Jerónimo a la estación. Más adelante, hay un inglés, el señor Bell y la estación termina siendo Bell Ville, “la villa del señor Bell”, no es como en francés con las dos e al final. Y es este tercer nombre el que termina instituyéndose”, explica.

“Esas cosas uno las va descubriendo a medida que va avanzando, dando vuelta en todos esos lugares, y por supuesto la bibliografía”, agrega.

La epopeya del tren

“El proceso mismo, que comienza mucho antes, en 1855, con la llegada del ingeniero Campbell, quien hace una primera propuesta de unas mediciones para un ferrocarril que llegara hasta el Pacífico, en tiempos de Urquiza como presidente.  En definitiva, avanza el ferrocarril, todos los autores hablan de la importancia de vincular un puerto, en este caso el puerto de Rosario con Córdoba, que eso sería algo así como el vínculo de ida y de vuelta de productos y personas, para la distribución de lo que era la población de la época y la salida a la exportación”, apunta Durst.

Finalmente el proyecto es llevado a cabo por el ingeniero norteamericano William Wheelwright. Con el tiempo, del Central Argentino nacería el Andino, el ramal que primero llega hasta Río Cuarto y luego sigue hasta San Luis y Mendoza.

Proyecto de país

El ferrocarril nació para unir el centro del territorio con la salida hacia el mar. La visión de sus impulsores apuntaba a generar un corredor de transporte sobre el que se irían engarzando nuevas localidades en tiempos de una potente ola inmigratoria.

La pampa cordobesa no sería lo que es sin el impulso del tendido de vías ferroviarias que la cruzan. La pampa santafesina tampoco sería lo que es. Nuestros pueblos y ciudades se forjaron a la vera de los rieles que llevaban la producción generada por el trabajo de los colonos que se radicaron aquí.

El ferrocarril en Córdoba cumple 150 años. Es mucha historia. Una historia que aún no escribió su capítulo final. Hay futuro, está en nosotros saber construirlo.

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